Cremación o Entierro


Cuando un ser querido muere debemos decidir, entre otros aspectos, el tipo de sepultura que le daremos. La cremación o el entierro son las dos posibilidades que nos ofrecen las funerarias para poder despedir el cuerpo. Sin embargo, ¿cuál de estas dos opciones es la mejor? Para poder hacer una elección correcta es necesario no sólo conocer los beneficios de ambos tipos de sepultura sino también respetar las creencias religiosas y culturales del difunto para brindarle un funeral acorde a sus últimos deseos. Si este familiar no ha dejado ninguna indicación respecto a su despedida, es importante que hable con su familia para decidir qué tipo de servicio quiere contratar.

 

Cremación vs Entierro - Cuadro Comparativo

La Cremación y sus Beneficios

El Entierro - Consideraciones y Beneficios

El Entierro y la Cremación en el Cristianismo

La Falta de Espacio en los Cementerios

Impacto Ambiental de la Cremación y el Entierro

Alternativas Distintas a la Cremación y al Entierro

Servicios Funerarios Ecológicos en Entierros y Cremaciones

 

 


CREMACION VS ENTIERRO
CUADRO COMPARATIVO

Cremación vs Entierro

LA CREMACION Y SUS BENEFICIOS


La cremación es definitivamente la opción más popular debido a su bajo costo; razón de peso para que muchas familias la prefieran.

 

La cremación consiste en la incineración del cuerpo en un horno crematorio por medio de mecanismos de alta temperatura, presión y vaporización que desintegran el cuerpo a sus elementos más esenciales. Este proceso posee múltiples beneficios que mencionaremos a continuación:

1. La cremación es un proceso fácil y rápido que sólo tarda unas horas. 

2. Con el pasar de los años la Iglesia Católica ha ido aceptando la popularidad de la cremación y la ha incluido en sus ceremonias. 

3. Los servicios crematorios ofrecen un tratamiento del cadáver más respetuoso con el medio ambiente y ahorra espacio en los cementerios.  Si desea puede mandar a colocar los restos incinerados en una urna junto con una pequeña placa que indique el nombre de la persona difunta, la fecha de su muerte y un emotivo mensaje. 

4. La cremación es un proceso barato ya que sus servicios son más simples y requiere de menores costos en la compra de productos y/o servicios. Si aún le interesa abaratar más los costos, puede solicitar los servicios de cremación directa – es decir, sin ceremonia de despedida.

5. Usted será quien decida cuál será el descanso final de las cenizas. Estas cenizas pueden ser entregadas a los miembros de la familia o bien enterrarlas en un mausoleo, colocarlas bajo tierra o dispersarlas en el mar o río.

6. La cremación protege el ADN de la persona fallecida ya que éste no se puede utilizar para la clonación.

 

EL ENTIERRO – CONSIDERACIONES Y BENEFICIOS


Por otro lado, las funerarias nos ofrecen también la opción más convencional que es el entierro del cuerpo en un cementerio local.

 

Si bien el entierro es la opción tradicional, existe en la actualidad una nueva tendencia que son los entierros ecológicos, considerados como la opción ideal para quienes desean una despedida en un entorno más natural y con productos funerarios menos contaminantes. Se trata de un servicio más costoso que la cremación ya que incluye varios servicios y productos como el embalsamamiento, el alquiler de la sala de sepelios, los gastos de ataúd, los arreglos florales, etc. A continuación analizaremos los beneficios del entierro:

1. En el entierro el cuerpo atraviesa por el proceso natural de descomposición progresiva.  Cabe mencionar que este proceso es largo y complicado.

2. En muchas religiones, como el judaísmo o el Islam, la cremación de cuerpo está prohibida ya que se le considera una desgracia para los muertos, siendo el entierro la única opción viable.

3. Algunas personas pueden considerar la cremación como un obstáculo para que el difunto llegue a sus otros seres queridos ya fallecidos. Por lo tanto, se concibe al entierro como una ceremonia respetuosa que permite conservar la memoria del difunto y brindarle a éste un descanso eterno. 

4. Muchas familias ya tienen reservado un lote en el cementerio o bien poseen una parcela familiar. También puede existir el deseo de comprar una parcela para que los restos de los familiares puedan descansar en un mismo lugar.

5. En el entierro usted puede colocar un pequeño monumento en la tumba del difunto con unas emotivas palabras. Antes averigüe qué tipo de construcciones permiten las autoridades del cementerio. 

 

Tomando todos los puntos anteriores en consideración, le sugerimos que una vez que haya decidido el tipo de despedida que desea brindarle a su ser querido solicite precios en diversas funerarias, compare todos los costos y decida qué tipo de servicio es más acorde a su presupuesto, necesidades, creencias o deseos de la familia.

 

EL ENTIERRO Y LA CREMACION EN EL CRISTIANISMO


De acuerdo al estudio “
Global Christianity: A Report on the Size and Distribution of the World’s Christian Population” realizado por Pew Research Center’s Forum on Religion & Public Life, el cristianismo es la principal religión del mundo con 2,180 millones de cristianos. De esta manera, el número de cristianos casi se ha cuadruplicado en los últimos 100 años pasando de ser 600 millones en 1910 a más de 2 mil millones en el año 2010. Con esta gran presencia en todas las regiones del mundo, la Iglesia Cristiana ha tenido una gran repercusión sobre las prácticas funerarias que se fueron desarrollando durante los últimos siglos. 

Si bien en la Biblia no hay una regla contra la cremación, a lo largo de la historia del cristianismo se privilegió la costumbre de una cristiana sepultura. La Iglesia Católica refleja una tradición en la que el entierro del cuerpo ha sido la forma principal de la disposición final del cadáver debido a que Jesús murió y fue colocado en una tumba para su posterior sepultura. El entierro es la práctica ineludible entre los que creen en Jesús como su Salvador ya que se sostiene que los cadáveres de quienes han muerto serán resucitados y reunidos con sus almas. Por lo tanto, si el cuerpo es destruido por el fuego, no podrá ser salvado por Él. 

Este histórico desaliento de la cremación por parte del Cristianismo posee también otras razones que no sólo están vinculadas con la resurrección. El cuerpo es un instrumento a través del cual se reciben los sacramentos por lo que en sí mismo es un objeto sagrado que no puede ser destruido por su exposición al fuego. Por otro lado, la mayoría de las personas que murieron quemadas en el relato de la Biblia estaban recibiendo un castigo. La evidencia bíblica expresa que la cremación del cuerpo significaba la ira de Dios sobre la maldad, rebelión contra Él y la incredulidad.

La iglesia cristiana primitiva rechazaba la cremación influida por los principios del judaísmo por lo que los cristianos enterraban a sus muertos en tumbas o bóvedas subterráneas. Cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano, el entierro se convirtió en el único método permitido para despedir a los cuerpos en gran parte de Europa a tal punto que la Iglesia Católica Romana oficialmente prohibió las cremaciones intentando poner fin a los rituales paganos grecorromanos. Sin embargo, esta concepción cambió con la llegada de la Era Moderna luego de que en 1873 el profesor Bruno Brunetti presentara su cámara de cremación en una exposición de Viena. 

 

Finalmente en 1963, y luego de casi un siglo de discusiones dentro de la Iglesia Católica, el Papa Paulo VI dejó sin efecto la prohibición de la cremación entre los fieles permitiendo inclusive que los sacerdotes puedan oficiar en estas ceremonias. Actualmente la interacción cultural contemporánea ha permitido que la cremación se convierta en parte de la práctica cristiana del mundo occidental. Cada vez más fieles están adoptando a la cremación como forma de despedida aunque las iglesias ortodoxas orientales aún lo prohíben ya que lo consideran un rechazo a la resurrección del cuerpo. 

 

LA FALTA DE ESPACIO EN LOS CEMENTERIOS


La falta de espacio para realizar entierros en los cementerios de diversos países del mundo se ha convertido en una realidad insoslayable que exigió la intervención estatal para estimular entre sus ciudadanos la cremación.

Las creencias religiosas así como su transmisión a través de las distintas generaciones ha hecho del entierro la principal forma de despedida entre los dolientes. Sin embargo, los costos económicos sumados a la falta de espacio y los efectos medioambientales de esta práctica están encontrando en la cremación una solución a esta delicada situación.

Aún así las proyecciones no son muy alentadoras. De acuerdo a un informe realizado por BBC, casi la mitad de los cementerios de Inglaterra podría quedarse sin espacio en los próximos 20 años mientras que una cuarta parte de ellos estarían saturados dentro de una década. Esto sucede a pesar de que la cremación se ha vuelto una tendencia ineludible en Reino Unido donde el 74% de las personas que murieron en 2011 fueron cremadas, según las últimas estadísticas de Cremation Society of Great Britain

Sin embargo, este no es un problema exclusivo de Inglaterra. En Sudáfrica los cementerios están repletos por lo que la cremación se está convirtiendo en la única opción para la despedida del cuerpo. Las nueve provincias que conforman este país se están quedando sin tierras disponibles mientras que se presenta un crecimiento lento pero constante de las cremaciones ya que el 37% de las personas han elegido esta última opción por sobre la inhumación.  En búsqueda de posibles soluciones, Ciudad del Cabo lanzó un mausoleo piloto en donde varios ataúdes son almacenados en estantes en una misma “habitación” que es construida sobre la tierra.

 

LA PROBLEMATICA DE AMERICA LATINA


 

En el caso de América Latina, países como México, Honduras y Perú muestran con claridad cuál es la realidad edilicia de estas tierras. Según datos expresados por la Asociación Necrológica Mexicana (ANEMEX), en 2012 cuatro de cada nueve servicios funerarios que se prestaron en México fueron cremaciones. Sin embargo, esta tendencia en alza no ha podido solucionar aún la falta de espacio que aqueja a este país. Según la Consejería Jurídica del Gobierno del Distrito Federal, esta capital de México posee 118 panteones: 83 son vecinales, 14 concesionados, 2 históricos, 14 delegacionales y 5 generales. A pesar de esta gran cantidad de tierras para el entierro de los difuntos esta ciudad ya presenta problemas para brindar sus servicios normalmente ya que el espacio disponible para las inhumaciones es cada vez menor. Frente a esta problemática, la Consejería Jurídica del Gobierno del Distrito Federal ejecuta desde hace ocho años una iniciativa que busca regular las fosas a perpetuidad que permitían a las familias obtener un título que garantizaba el uso de esta fosa por tiempo indeterminado. Si bien desde la década del 70 se ha dejado de brindar este tipo de derecho, actualmente hay un millón 54 mil fosas bajo este régimen originando los principales problemas de saturación en los cementerios mexicanos.

Otro caso que refleja la falta de disponibilidad en los camposantos de América Latina es el caso de Perú en el que los cementerios públicos de Arequipa, una de las principales ciudades peruanas con más de 780 mil habitantes, no tienen áreas disponibles para realizar inhumaciones. Los distritos de Paucarpata, Cayma, el Cercado y Sachaca son los más afectados por esta situación mostrando una absoluta saturación de las tierras. Si bien se han realizado ampliaciones en algunos casos, este espacio complementario ha sido rápidamente ocupado por lo que Beneficencia Pública de Arequipa ha decidido brindar una solución temporaria a esta problemática edificando dos cementerios en La Yura y La Joya en donde ha obtenido dos terrenos de 50 mil metros cuadrados.

Por último, podemos mencionar el caso de Honduras en donde las altas tasas de mortalidad están causando estragos en los cementerios de este país. Un ejemplo de ello es en la ciudad hondureña de San Pedro Sula donde se reportaron en 8 meses más de 1800 muertos por violencia, de acuerdo a los datos brindados por la Dirección Nacional de Investigación Criminal. Esta ciudad posee 16 camposantos que se dividen de la siguiente manera: nueve municipales, dos privados y cinco controlados por patronatos. De esta manera, la falta de espacio inminente ha llevado a los funcionarios del país a tomar medidas ya que debido a su fácil acceso y bajo coso económico dos cementerios municipales son los más utilizados: La Puerta y Rivera Hernández. Frente a esta inminente saturación, Honduras está analizando diversas alternativas como la construcción de tumbas una sobre otra y la apertura de cementerios en nuevas zonas de San Pedro Sula, sobre todo en aquellos puntos sensibles donde la tasa de mortalidad por violencia posee los mayores índices.

 

ALGUNAS SOLUCIONES A LA FALTA DE ESPACIO


 


Ante esta preocupante situación las propuestas que se pueden observar en países europeos y latinoamericanos son variadas. Por un lado, los directivos funerarios ingleses han solicitado que se modifique la ley que regula los entierros en el país para que las tumbas con más de 75 años puedan ser reutilizadas ya que, si bien existe una ley sancionada en 2007 que permite esta medida en los cementerios de Londres, todavía no se aplica al resto de Inglaterra. En otros países como Australia, se han propuestos cementerios verticales en los que  los difuntos son enterrados de pie, sin caja y sin lápida permitiendo la maximización del espacio. Un ejemplo de ello es el cementerio australiano “
Upright Burials” ubicado en Victoria con más de 40,000 sitios para tumbas en el que no se permiten flores y coches, entre otros servicios.

 

¿CUAL ES EL IMPACTO AMBIENTAL DE LA CREMACION Y EL ENTIERRO?


La concientización ambiental del ser humano sobre el impacto de sus hábitos en la naturaleza ha llegado también a los rituales funerarios. Las cremaciones y los entierros se han vuelto en la actualidad un tema de debate respecto a cuál de estas dos opciones ofrece un menor efecto contaminante sobre el medio ambiente. A continuación le informaremos sobre las consecuencias que ambas ceremonias tienen en nuestra ecología.

LA CREMACION Y SUS EFECTOS EN EL MEDIOAMBIENTE


La cremación se ha convertido en una opción popular no sólo por su bajo costo económico sino también por su menor efecto contaminante.


La cremación del cuerpo humano es realizada en hornos crematorios que alcanzan de 870 a 980 grados Celsius de temperatura permitiendo la cremación del cuerpo luego de un proceso que puede durar entre una y cinco horas. Gran parte de estos hornos se alimentan de gas natural por lo que se estima que para cremar un cuerpo se utiliza cerca de 92 metros cúbicos de gas. Es decir, se consume tanta energía como la empleada en 800 kilómetros de viaje realizados en coche.

Este consumo de energía permitirá la reducción del cuerpo a cenizas aunque encontraremos diversos materiales que no podrán ser reducidos como, por ejemplo, el plomo, cromo, cobalto y estaño, entre otros. Los materiales no combustibles así como marcapasos y prótesis deben ser retirados del cadáver. Este cuerpo cremado emitirá gases de combustión que serán canalizados a la atmósfera generando compuestos como el vapor de agua, monóxido de carbono y dióxido de azufre contribuyendo a una porción muy pequeña de los gases de invernadero

Cada vez que un cuerpo es cremado se libera entre 0,8 y 5,9 gramos de mercurio. Este mercurio es liberado aproximadamente luego de los 40 minutos de comenzada la cremación ya que alcanza el umbral de temperatura en el que se vaporiza. El 75% de este material se dirige hacia el aire mientras que el resto se conduce al suelo y al agua generando daños a nivel del sistema nervioso central del ser humano. 

 

EL ENTIERRO Y SUS EFECTOS MEDIOAMBIENTALES


A diferencia de la cremación, el entierro posee efectos notablemente más nocivos en el medio ambiente.


Por un lado, los ataúdes contribuyen a la tala excesiva de árboles. De acuerdo al Non-profit Center for Natural Burial, 10 hectáreas de cementerio contienen 20 mil toneladas de hormigón y una cantidad de madera empleada en ataúdes con la que se podría construir más de 40 viviendas si consideramos que para la realización de un ataúd se requiere talar un árbol lo cual genera que haya 7,3 millones de hectáreas menos por año en el mundo.

En el entierro también debe considerarse las consecuencias de la descomposición del cuerpo en el ataúd que se prologa durante al menos quince años. Para la ceremonia funeraria se realiza el embalsamamiento del cuerpo para que se conserve en esta última despedida. Los líquidos empleados para esta práctica tienen un profundo efecto contaminante en el agua debido a que posee componentes como el arsénico, el mercurio y el formaldehído. Este último considerado cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud. Por otro lado, los ataúdes también son una fuente de contaminación ya que no sólo emplea barnices o lacas sino que también los difuntos son enterrados con trajes que contienen poliéster y telas originando la emisión de dioxinas y monóxido de carbono a la atmósfera. 

 

¿EXISTE ALGUNA ALTERNATIVA DISTINTA DE LA CREMACION Y EL ENTIERRO?

 

Para mitigar el impacto ambiental de la cremación así como del entierro, la industria funeraria ofrece una multiplicidad de servicios alternativos que se basan en el máximo respeto y cuidado del medio ambiente como los cementerios ecológicos, los ataúdes biodegradables y la hidrólisis alcalina. De esta manera, para mitigar los efectos tóxicos de la cremación se puede emplear cartón reciclado o bien comprar una urna biodegradable realizada con material de cartón, arena o mimbre, entre otros componentes. También se puede realizar un entierro natural que busca disminuir el impacto ambiental de la descomposición del cuerpo rechazando el entierro del difunto con productos invasivos como los ataúdes lacados, bóvedas de cemento, losas, entre otros.

 

SERVICIOS FUNERARIOS ECOLOGICOS EN ENTIERROS Y CREMACIONES

 

El cuidado del medioambiente ha alcanzado también a los servicios funerarios modernos que decidieron ampliar su mercado ofreciendo productos amigables con la naturaleza. Decir adiós a un familiar no es una tarea fácil menos aún cuando debemos tomar tantas decisiones en escaso tiempo concibiendo las diversas opciones disponibles para despedir a este ser querido y respetando su filosofía y vínculo con la naturaleza. Los servicios funerarios ecológicos ofrecen una multiplicidad de productos y tratamientos del cuerpo para disminuir al máximo la huella ecológica de esta despedida. A continuación te informaremos sobre los principales productos y/o servicios ofrecidos por la industria funeraria.

 

- Urnas Biodegradables.  Estas urnas están hechas de materiales naturales de fácil integración con la naturaleza y son decoradas con pinturas a base de agua evitando cualquier tipo de contaminación en el medio ambiente. Las urnas biodegradables, ya sea para agua o tierra, poseen múltiples beneficios para quienes desean un funeral que respete la naturaleza. Por un lado, el producto posee un rápido proceso de descomposición sin dejar ninguna huella ecológica mientras que los restos del ser querido fallecido son reincorporados a la naturaleza. Además este respeto hacia el medio ambiente hace que las urnas biodegradables devuelvan los nutrientes y minerales a la tierra colaborando en su preservación. Finalmente, poseen un costo menor a las urnas tradicionales hechas de mármol, metal o madera. Están disponibles en diferentes tipos, formas, tamaños y materiales e inclusive pueden ser personalizadas. 

 

Dependiendo del lugar en el que se quieran depositar las cenizas, el mercado ofrece urnas biodegradables para agua y para tierra. Las urnas de agua son diseñadas para ser colocadas en el mar por lo que flotarán brevemente para luego hundirse en él. Estas urnas son producidas con materiales naturales como sales, arena, papel reciclado, gelatina, etc. y poseen un rápido proceso de degradación.  En el caso de las urnas para tierra se emplean componentes biodegradables como coco, arena, bambú, etc. conteniendo en su interior la semilla de un árbol. Por lo tanto, cuando es colocada en la tierra permitirá sembrar un árbol o una planta mientras que la urna se irá degradando progresivamente dependiendo no sólo del material elegido sino de las condiciones ambientales. Se estima que este proceso puede llevar alrededor de un año o menos para su total degradación. Inclusive el mercado ofrece la posibilidad de elegir el tipo de planta que le gustaría sembrar en memoria de su ser querido dependiendo de los gustos y el lugar donde se cultivará. De esta manera, el entierro de las cenizas dará lugar al crecimiento de una planta que será concebida como un pequeño homenaje a la memoria del familiar.

 

- Ataúdes Biodegradables. Este tipo de despedida no requiere del embalsamamiento del cuerpo, tratamientos químicos de la tierra ni ataúdes de madera. Se trata de ataúdes de cartón reciclado reforzados que suelen incorporarse a la tierra luego de 6 o 12 meses de su entierro. Este tipo de ataúdes también puede ser empleado en las cremaciones reduciendo notablemente la emisión de carbono a la naturaleza. 

 

Los ataúdes biodegradables poseen un precio más accesible que los ataúdes convencionales  y permiten un posible diseño o escritura con pinturas a base de agua para que amigos y familiares pueden escribir sus últimas palabras en este cartón. Además posee una descomposición rápida que reducirá notablemente el impacto de este ataúd en la naturaleza. Sin embargo, este producto posee también algunas desventajas. Por ejemplo, los ataúdes sólo pueden llevar un peso limitado ya que están diseñados para personas con peso promedio. Por otro lado, no son aceptados en todos los cementerios. Primero deberá contactarse con el camposanto que usted haya elegido para saber si es posible utilizar allí este tipo de producto.

 

- Cementerios Naturales. Este tipo de cementerios poseen una gran aceptación en Gran Bretaña donde progresivamente alcanzó una gran popularidad extendiendo su filosofía hacia otros países europeos y de América Latina. Se trata del entierro del cuerpo con ataúdes ecológicos de forma tal que permita una respetuosa integración del mismo con la naturaleza. Para ello el cuerpo no recibe tratamiento con químicos conservantes ni desinfectantes ya que éstos destruyen los microbios encargados de la descomposición del cuerpo. Tampoco son utilizados herbicidas, fertilizantes sintéticos, pesticidas y otros productos tóxicos que puedan dañar el medio ambiente. Por otro lado, las lápidas y placas de metal o acero son reemplazadas por árboles, plantas, rocas o flores nativas de la zona que permiten no sólo homenajear al ser querido sino también crear un hábitat propicio para aves y animales. 

 

Los cementerios naturales no aportan contaminantes a la atmósfera y poseen un precio más accesible ya que las familias no deberán destinar su dinero en ataúdes de madera, el embalsamamiento del cadáver, la construcción de una lápida, etc. Por otro lado, enriquece el suelo integrando materia orgánica, mejorando la fertilidad de las plantas y evitando la contaminación ya que reduce o elimina las aguas residuales. Además degrada las sustancias químicas tóxicas limpiando el aire contaminado y las aguas pluviales y ayudando a recuperar las tierras dañadas. 

 

- Tratamiento con Nitrógeno Líquido. Un servicio funerario ecológico que está progresivamente ganando espacio en el mercado es el tratamiento del cadáver con nitrógeno líquido liderado por la empresa sueca Promessa. Este tipo de tratamiento implica la eliminación del 70% del agua que contiene un cuerpo de tamaño promedio. Durante una semana y media, el cadáver se congela a 18 grados bajo cero después de lo cual se lo sumerge en nitrógeno líquido creando las condiciones para la separación del agua. El cuerpo estará sumamente frágil por lo que se introducirá en una cámara al vacío donde una vibración lo convertirá en polvo mientras el agua restante se evapora. Luego este polvo es llevado a un separador de metales en el que se elimina el mercurio y metal del cuerpo para finalmente colocarlo en un ataúd de maicena. Este entierro no requiere ser realizado con urgencia ya que el polvo no se deteriora si es conservado en condiciones ambientales secas. 

 

El entierro será realizado de manera superficial debido a que en las capas superiores de la tierra es donde se encuentran los microorganismos y el oxígeno necesarios para una descomposición natural. Luego de 6 a 12 meses del entierro, este ataúd de convertirá en tierra permitiendo que la planta sembrada en donde descansa el ser querido crezca y se nutra de su polvo orgánico. 

 

 

- Tratamiento con Hidrólisis Alcalina. Esta técnica brindada por la empresa sueca Resomation emplea un cilindro a presión donde se coloca el cuerpo junto con hidrólisis alcalina y agua a 170 grados para acelerar la descomposición natural del cuerpo sin liberar sustancias tóxicas. Luego de dos o tres horas de iniciado el proceso, el cuerpo se descompone químicamente transformándose en cenizas y en un líquido estéril libre de ADN que se devuelve al ciclo natural del agua. Produce ocho veces menos CO2, consume menos de una séptima parte de la energía requerida para la cremación y no utiliza ataúd por lo que supone una menor tala de árboles.