Funeral Hindú


El hinduismo cree en la reencarnación, es decir que después de la muerte el alma se desprende del cuerpo y luego puede reencarnar en otro ser vivo que no necesariamente tiene que ser humano.

¿Cómo se realiza el funeral hindú?

Apenas sucede la muerte la familia cierra los ojos y la boca del fallecido y endereza sus brazos.  Luego se coloca una lámpara a base de aceite cerca al cuerpo.  Esta alumbrará el cuerpo por tres días consecutivos.  Se debe evitar el contacto con el cuerpo del fallecido lo más posible.  El cuerpo será bañado y vestido de blanco.  En caso que la persona que murió es casada, entonces se le vestirá con un vestido de novia rojo.  Si la fallecida es una mujer soltera, la vestimenta será de color amarillo o rojo.  Si la mujer es viuda, se le vestirá de blanco o algún otro color pálido.  El cuerpo deberá siempre apuntar hacia el sur.

La familia comenzará con sus oraciones tan pronto el cuerpo esté listo.  Se podrá adornar el cuerpo con algunas joyas.  El cuerpo será colocado en una especie de camilla.

Las flores están permitidas en los funerales hindú.  Los asistentes al funeral deberán vestir de blanco – el color negro no está permitido.

El cuerpo es llevado en la camilla a hombros de los familiares del fallecido hacia el recinto o Shmashana (en Sánscrito) donde tendrá lugar la cremación.  Se mantendrá la dirección de los pies apuntando al sur (hacia el camino a la muerte).   Cualquier joya que se haya colocado anteriormente deberá ser retirada.  Hay una persona asignada para la incineración la cual se realiza con una antorcha.  Cuando el fuego consume todo el cuerpo los asistentes se podrán retirar.   Después de dos o tres días de la incineración, se retirarán las cenizas y se podrán en una urna para luego ser lanzadas al río. Cabe mencionar que se pueden presentar ligeras variaciones en los rituales hindúes de acuerdo a la región.

 

La Vida Después de la Muerte en la Religión Hindú

 

Los hindúes creen que el cuerpo físico es temporal y sólo el alma sobrevive y pasa de un cuerpo a otro (no necesariamente humano) a través de la reencarnación.   Entre una y otra reencarnación se tiene que buscar el camino hacia el “cielo” o Nirvana.  El alma no tiene principio ni fin.  El hinduismo no es una doctrina ni un credo, lo que busca es que el creyente entienda que Dios está dentro de cada ser y que cada alma es divina.  El hindú cree en la ley del Karma o consecuencia de los actos, que se transmite de una vida a la siguiente.  A pesar que para el hindú la muerte es un tema que les genera tristeza, el servicio funeral es casi una celebración y una oportunidad para recordar al fallecido.

Los hindúes no entierran a sus muertos, sino que los incineran.  Ellos creen que al incinerarlos están dejando libre al alma del fallecido y que Brahma, el creador, es representado a través de las llamas.

La eutanasia no está permitida en un sector del hinduismo, por creerse que interfiere con la liberación natural del alma y además que trae mal karma tanto para el fallecido como para el que lo ejecuta.  Otro sector sostiene que la eutanasia ayuda a terminar una vida dolorosa y que por lo tanto, es un acto de misericordia.

El suicidio está aceptado sólo bajo ciertas condiciones.  Es decir, sólo si la persona es anciana, cumplió sus obligaciones en esta vida y se ha convertido en una carga para su familia.  La forma correcta de hacerlo es dejar de comer hasta morir.  No se debe ejecutar en condiciones violentas.

El “conectar” a una máquina para prolongar la vida de un paciente hindú creyente no es bien visto, ya que según las creencias hindúes la muerte y las enfermedades están determinadas en el destino de cada uno.

El hinduismo no acepta la autopsia, a menos que sea requerida por la ley.  La donación de órganos es decisión personal del donante o de su familia.

 

El Período de Luto en el Hinduismo 


El hinduismo prohíbe el luto y llanto excesivo ya que se cree que esto podría dificultar el paso del alma del difunto hacia un nuevo cuerpo. Inmediatamente después de la cremación del difunto comienzan los 13 días de luto que finalizan en la mañana del día trece. Durante este período, la familia del difunto permanecerá en la casa recibiendo a amigos, conocidos y familiares que vienen a ofrecer sus condolencias.

Inmediatamente después de la muerte, se enciende una lámpara de aceite junto al difunto que debe mantenerse encendida durante los primeros tres días del período de luto. Durante este tiempo, se cree que la familia inmediata está en un estado de impureza extrema por lo que no deben visitar los templos y otros lugares sagrados, realizar ceremonias religiosas, no deben leer o recitar las sagradas escrituras, no deben dar limosna ni pueden asistir a eventos sociales. Es obligación que la familia en luto coma una sola comida y se bañe dos veces al día.

Hasta el décimo día después de la muerte, los hombres que integran la familia no podrán cortarse el pelo o afeitarse mientras que las mujeres no se lavarán el pelo. En la mañana de este día se lleva a cabo el “Dasai o Daswan”, es decir, los hombres se afeitan y cortan el pelo así  como las mujeres se lavan el cabello. En la mañana del día trece, los familiares inmediatos del difunto toman un baño purificador y se realiza una ceremonia que consiste en un sacrificio de fuego por medio del cual se da una ofrenda a los dioses y antepasados para así brindarle al difunto una mejor vida futura. Luego, se limpia el altar de los dioses para ofrecer agua, flores y alimentos purificados.

Una vez finalizada esta ceremonia, la familia finaliza este período de luto volviendo a retomar su rutina cotidiana. Respecto a la vestimenta, tanto hombres como mujeres no requieren de elementos para cubrir la cabeza. Se permite el uso de joyas modestas así como es aconsejable vestirse de color blanco. A diferencia del catolicismo, el negro no es considerado un color apropiado.