Funeral Laico o Civil


Se le conoce como Funeral Laico o Civil al servicio funerario basado en la persona fallecida y su vida. Esta es una celebración sobre la vida del fallecido y su esencia sin importar las creencias religiosas de quien oficia la ceremonia o preferencias de los familiares dolientes. 


En este tipo de ceremonia se recuerda al fallecido y sus virtudes, preferencias, frases favoritas, música, etc.


Esta forma de celebración es la favorita de muchas personas agnósticas o ateas o simplemente aquellos que no se sienten identificados con alguna religión o ideología, en especial en países como Australia, Nueva Zelanda e Inglaterra donde cada vez se hace más popular esta práctica y donde incluso existen los profesionales idóneos para celebrar este tipo de ceremonias.


A diferencia de un Funeral Humanitario donde no se exhibe ningún tipo de símbolo religioso, en el Funeral Laico o Civil se pueden decir oraciones de índole religiosa (de cualquier religión), si así se desea.  El servicio no es oficiado por un cura, sino por un “celebrante” que no es miembro de ningún grupo religioso.  Este evento se puede organizar de acuerdo a los requerimientos de la familia doliente o del fallecido, en caso que haya un pedido especial antes de morir.


Cómo se realiza el Funeral Laico?


Por lo general el Funeral Laico suele estar organizado de la siguiente manera:


1.    Palabras de Apertura:  Se les dá la bienvenida a todos y se agradece el compartir este evento con la familia doliente.  Debido a la poca popularidad de este tipo de servicio, el Celebrante puede explicar a los asistentes de qué se trata la ceremonia y como se va a desenvolver.

2.    Reflexiones sobre la Vida y la Muerte:  Este es el momento más espiritual y filosófico de la ceremonia donde se pueden realizar lecturas de prosa o poesía sobre el tema de la muerte.  También está permitido hacer alguna oración de cualquier índole religiosa, si así se solicita.

3.    El Tributo:  Esta es la parte del servicio donde familiares o amigos pueden dirigir unas palabras a los asistentes para recordar al difunto y hacer honor a su vida, sus logros, etc. 

4.    El Entierro:  Este es el momento  de la sepultura del ataúd o transporte al crematorio, según sea el caso.  Esta precedido por música o por unos minutos de silencio para hacer una reflexión o una oración en silencio.

5.    Palabras Finales:  Es el momento para decir unas palabras finales y agradecer a todos los asistentes por acompañar a la familia en la ceremonia.


La estructura de la ceremonia puede cambiar a petición de los familiares.  Se pueden agregar o eliminar diferentes partes del mismo.


Siempre es recomendable que quien esté interesado en este tipo de servicio funerario lo deje saber a sus seres queridos o que lo deje por escrito en su testamento o en una carta, ya que en Latinoamérica todavía no es popular este tipo de celebración.