Crematorio entregaba a los deudos arena en vez de cenizas


El Crematorio El Pacífico es acusado de entregar a las familias arena en vez de las cenizas de sus seres queridos fallecidos.

60 cadáveres abandonados en la casa crematoria

 

Los peritos forenses contabilizaron en la funeraria 60 cuerpos de niños, mujeres y hombres.

 

A veces la realidad supera cualquier película de terror que hayamos imaginado… Este es el caso de la funeraria Cremaciones El Pacífico de Acapulco, México. Su supuesto servicio consistía en la cremación de los cuerpos para ser devueltos a las familias en una urna funeraria. Sin embargo, nada de esto sucedía. El dueño de la empresa, Guillermo Estua, habría diseñado una cruel estafa: en vez de gastar parte del dinero ganado en hacer funcionar su horno crematorio y cremar los cuerpos que recibía, decidió embalsamarlos, rociarlos con cal y envolverlos en sábanas dejándolos abandonados dentro del local. Cuando las familias llegaban a buscar los restos, se les entregaba el certificado de incineración y su correspondiente urna con un puñado de arena y cenizas para simular así los restos cremados de su ser querido difunto ¿El valor de este servicio? Nada menos que un total de 12 mil pesos mexicanos.

 

Los vecinos denunciaron olores nauseabundos

 

El delito cometido por Cremaciones El Pacífico está considerado como fraude y violación de la Ley de la Salud Pública.

 

Desde el año pasado los vecinos vienen advirtiendo a las autoridades sobre los olores nauseabundos que despedía Cremaciones El Pacífico. Sin embargo, las autoridades estatales y municipales aseguran que cuando fueron a inspeccionar el lugar en mayo y junio de 2014 encontraron el local vacío. Cansados de estos olores fétidos con los que convivían cada día, los vecinos decidieron seguir insistiendo en su demanda. Luego de una llamada anónima al C-4, la policía finalmente llegó en horas de la noche. Sin embargo, nunca pensaron encontrar un escenario semejante: 60 cadáveres en estado de descomposición se encontraban rociados con cal, embalsamados y envueltos en sábanas blancas. Miembros de gendarmería y de la policía federal, estatal y ministerial estuvieron trabajando en el lugar durante largas horas hasta que finalmente pudieron llevarse los cadáveres en camilla.

 

Las familias desean identificar los cuerpos

 

Las primeras investigaciones forenses señalan que los cuerpos tienen más de seis meses en descomposición.

 

Luego del correspondiente peritaje forense y policial, estos cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense en Acapulco en donde, mediante estudios de odontología forense, se buscará determinar su ADN.  Debido a este lamentable hecho, 107 familiares se han presentado en la sede de la delegación regional de la Fiscalía de Acapulco para someterse voluntariamente a pruebas genéticas que corroboren si alguno de los cuerpos encontrados corresponde al de su ser querido. Por el momento, la Fiscalía está tomando declaraciones a las personas que contrataron los servicios en este crematorio mientras autoridades federales e Interpol buscan el paradero de su propietario, Guillermo Estua, por ser posible responsable de los siguientes delitos descriptos en los artículos 216 y 217 del Código Penal del Estado de Guerrero: violación de las normas de inhumación y exhumación,  atentado contra los muertos y falta de respeto a los cadáveres o restos humanos.

 

Por último, se ha convocado a la presidenta de la Asociación de Funerarias del Estado de Guerrero y a los responsables de 26 funerarias de la región para que declaren y presenten la documentación que permita corroborar qué personas habrían sido enviadas a este crematorio desde el año 2013 hasta la actualidad. En algunas de estas declaraciones se pudo saber que este local había cerrado hace aproximadamente un año luego de que habría sido demandado por quiebra o fraude hacia los deudores.