El misterio de la urna de 1925 encontrada en la playa


Luego de una ardua investigación, la empresa funeraria de Oregon Mortuary Hughes-Ransom habría resuelto el misterio de la aparición de una urna de 1925 en la costa de esta ciudad estadounidense. ¿Pero cómo comenzó esta historia?

El hallazgo de la urna de William Kennedy

 

Un joven de 17 años, Alex Reed, había encontrado la urna de color cobre grabada con la frase "William George Kennedy, 1870-1925" entre las rocas de la costa cuando estaba con un amigo en el muelle tomando fotos. Una vez que la subió al auto y la llevó a la casa de su amigo comenzó a pensar sobre qué podía hacer por ella.

Reed quedó sorprendido por este hallazgo e inmediatamente solicitó ayuda a la compañía funeraria Mortuary Hughes-Ransom. Como esta casa funeraria no contaba con el tiempo suficiente para conocer los orígenes de esta urna pero sí deseaba firmemente devolverla a su hogar decidieron contar esta historia a los medios de comunicación locales. Rápidamente el interés de los geólogos e inclusive de los vecinos de Oregon permitió crear un equipo de voluntarios que comenzó a realizar su investigación sobre los descendientes de William Kennedy.

 

Investigación sobre la vida de William Kennedy

 

De acuerdo a lo manifestado por Reed, luego de varios meses de investigación, creen haber encontrado a una las nietas del dueño de esta urna en Inglaterra quien habría asegurado que su familia había perdido la urna por lo que estarán sumamente felices al poder tenerla nuevamente con ellos. Este camino arduo comenzó a dar sus frutos cuando este equipo de investigación tomó conocimiento de un obituario dedicado a un hombre inglés llamado William George Kennedy que había vivido en British Columbia durante un tiempo antes de mudarse a Bellingham donde finalmente falleció el 9 de abril de 1925.

De acuerdo a los datos obtenidos, Kennedy era un jardinero que vivía en Canterbury, Inglaterra, hasta que se trasladó a British Columbia en 1922 donde se dedicó al negocio de la guardería. Poco tiempo después se trasladó a Calgary para finalmente mudarse a los Estados Unidos en 1922 donde vivió brevemente en Oregon antes de mudarse a Bellingham. En este último lugar él, su esposa Adelia Clohessy y su hermana Honor Clohessy compraron el Hotel Sehome.

El obituario al que llegaron los investigadores también afirmaba que tres de sus hijos vivían en British Columbia: Cecil, William y Harold. Y fue allí donde los investigadores pudieron tomar contacto con una de sus nietas que no dudó en asegurar que estos restos pertenecían a su familia.

 

¿Se ha resuelto el misterio de la urna de William Kennedy?

 

Alex Reed no es tan alentador al respecto y prefiere tomar algunos recaudos antes de entregar la urna. Al estar los restos cremados no hay ADN por lo que nunca podrá asegurarse totalmente que sean realmente sus familiares a quienes se les está entregando este hallazgo. Para el joven debe asegurarse que la urna vaya a las manos adecuadas por lo que deberá certificarse de que esta familia sea la verdadera heredera de este hombre.

Este misterioso hallazgo parece estar llegando a su fin mientras que Reed espera reunirse pronto con los descendientes de Kennedy para contarles la historia sobre cómo encontró la urna aquel día que con un amigo decidieron tan sólo pasar unas horas de tranquilidad cerca del mar.