Encuentran tumba con vampiros en Polonia


Todo comenzó cuando se decidió construir una carretera en la ciudad polaca de Gliwice.

Una tumba con vampiros en la carretera

Los trabajadores se disponían a marcar el camino de la autopista que debían construir en Gliwice cuando se toparon con este asombroso hallazgo. Cuando los arqueólogos llegaron al lugar se encontraron para su sorpresa con una tumba con cuatro esqueletos que podrían pertenecer a personas consideradas como vampiras. Esta deducción se ha obtenido a partir de la disposición del esqueleto ya que la cabeza estaba colocada por separado entre las piernas respondiendo así a un ritual local por el cual se impedía a quienes eran considerados vampiros revivir después de la muerte para volver al mundo cotidiano.

Los vampiros en la época medieval

Se trata de una práctica habitual en las tierras eslavas durante los siglos posteriores a la introducción de la religión cristiana. Sin embargo, durante estos años los vampiros surgían de a miles ya que sólo bastaba con un gesto de respeto a las tradiciones paganas para ser considerado uno de ellos. Lejos de aquellos personajes fílmicos con una debilidad por la sangre humana, durante la época medieval los vampiros estaban ligados a la herejía por lo que frente a esta acusación la persona era expuesta a la decapitación o ahorcamiento. En este último caso, los ejecutores esperaban que la descomposición del cuerpo permitiera la separación de la cabeza del cuerpo.

Incógnitas sobre la tumba de los vampiros

Los restos han sido enviados a laboratorio para futuras pruebas pero las primeras estimaciones de los arqueólogos sugieren que son cuerpos enterrados en el siglo XVI aunque aclaran que es difícil poder determinar esto ya que junto con el cadáver no encontraron otros elementos como joyas, botones, hebillas ni cualquier otro elemento que pudiera darles indicio sobre su antigüedad.

Hallazgo de vampiros en Bulgaria

En Junio del año 2012, arqueólogos de Bulgaria hallaron en Sozopol, una pequeña ciudad búlgara ubicada en las costas del Mar Negro, dos cadáveres de la Edad Media atravesados por trozos de hierro en el pecho. Este descubrimiento revolucionó al mundo de la arqueología que se encontraba con las pruebas de una antigua creencia popular que indicaba que debía clavarse una estaca de madera o hierro a aquellas personas consideradas malvadas o que poseían deformidades físicas para que no puedan salir de medianoche y convertirse en vampiros. En Bulgaria se han hallado más de 100 cuerpos de vampiros lo que demuestra que era una práctica habitual en algunas aldeas de Bulgaria hasta la primera década del siglo XX.