Muere aplastado… por la lápida de su suegra


Esta es la insólita muerte de un hombre que falleció al visitar a su suegra en el cementerio ¿un mensaje del más allá?

Murió aplastado por la lápida de su suegra

 

La policía local asegura que se trata de un accidente fatal. 

 

Stephen Woytack tenía 74 años y vivía en Pennsylvania con su mujer, Lucy. Con motivo de las Pascuas que estaban próximas a festejarse,  Stephen fue con Lucy a adornar y limpiar la sepultura de su suegra en el cementerio San José en Throop. De acuerdo al encargado de este camposanto, Ed Kubilus, la pareja iba dos o tres veces al año a visitar la tumba de la madre de Lucy decorando especialmente con flores su sepultura.  En este sentido, Ed también ha relatado que las Pascuas era una fecha muy especial para esta pareja religiosa. El empleado del cementerio afirma que cada año Stephen  y Lucy solían colocar una cruz en la lápida de su suegra, luego se paraban frente a ella y decían algunas oraciones antes de partir.

Sin embargo, este año la fatalidad les tocó la puerta encontrando la muerte de la manera más insólita. Lucy estaba junto a su marido acomodando la sepultura cuando escuchó un fuerte ruido. Al levantar su mirada, no podía creer lo que estaba viendo. Stephen  había sido aplastado por la lápida de su suegra mientras acomodaba una cruz en ella. El golpe fue fatal… La mujer salió rápidamente a buscar ayuda pero no se pudo hacer nada para salvar su vida. Cuando el encargado del cementerio llegó hasta el lugar donde estaba Stephen, sólo pudo quitar una parte de la lápida. Inmediatamente llegó la policía y una ambulancia para ayudarlo pero  ya era demasiado tarde para salvarlo. La lápida de 400 libras había puesto fin a su vida de una insólita manera.

 

Un accidente fatal e inimaginable

 

Stephen era conocido en su ciudad por su activa participación en la parroquia de la ciudad de Scranton.

 

La policía informó que deberán hacerse investigaciones respecto a lo sucedido pero que estiman que pronto el caso estará cerrado debido a que se trata de un trágico accidente. En este sentido, el encargado del cementerio San José informó a las autoridades policiales los motivos que podrían haber desencadenado esta muerte tan insólita. Según Ed Kubilus, la tierra comienza a ablandarse durante las temperaturas cálidas de la primavera haciendo que la base de la lápida se vuelva inestable y las piedras se caigan.

Lucy y Stephen estuvieron casados durante 46 años y eran fervientemente religiosos. Inclusive él era un gran participante de las actividades organizadas por la parroquia de Scranton por lo que el obispo de esta ciudad, Joseph Bambera, emitió de manera urgente un comunicado lamentando este triste fallecimiento calificándolo como inimaginable y trágico. Finalmente, luego de las investigaciones correspondientes, el cuerpo de Stephen fue entregado a la familia quien lo enterró en el mismo cementerio San José donde perdió la vida, un reconocido cementerio católico afiliado a la parroquia Santa María Madre de Dios en Scranton.