Se robaron un coche fúnebre con el féretro adentro


En Australia un hombre que sufría de demencia robó un coche fúnebre con el féretro adentro minutos antes de la ceremonia de despedida.

¡Se robaron el carro fúnebre!

 

Cuando sucedió el robo del coche fúnebre los familiares del difunto estaban presentes.

 

En una zona montañosa de las afueras de Sidney, Australia, una ceremonia funeraria estaba a punto de comenzar... El coche fúnebre estaba estacionado con el féretro del difunto mientras toda la familia ya estaba presente en el lugar. Con la tranquilidad que suele caracterizar a las pequeñas pero acogedoras ciudades australianas, familiares, amigos y compañeros de trabajo estaban preparados para realizar la última despedida de Seth Richardson, un abogado de 52 años de edad. Sin embargo, todo cambió en tan sólo un minuto cuando un hombre salió de entre los arbustos, se sentó en el asiento del conductor de la carroza funeraria y encendió el auto.

El director de la funeraria corrió hasta la ventana del auto y le repetía constantemente al ladrón “¿Qué estás haciendo? No puedes conducir muy lejos en un coche fúnebre”, mientras este hombre manejaba hacia la carretera. Desesperados, los familiares del fallecido salieron a correr tras el auto mientras que el hermano del difunto, Tobias Richardson, se subió a su coche y persiguió el auto fúnebre hasta que se detuvo en un callejón sin salida. La cuñada del difunto, Hayley West, llamó inmediatamente a la policía advirtiéndoles de lo que estaba sucediendo. Finalmente, Tobias logró detener a este hombre de 49 años y la policía llegó cinco minutos más tarde para llevárselo en su furgoneta.

 

¡Qué comience el funeral!

 

Luego de este robo, la familia siguió adelante con el funeral tal como estaba previsto.

 

Cuando Tobias logró detener al ladrón, le preguntó “¿A dónde demonios quieres ir?” mientras que muy apaciblemente el ladrón le respondió “Quiero ir al hospital”. Al parecer, este hombre que sufría de demencia se había escapado del hospital neuropsiquiátrico el día anterior por lo que las autoridades policiales lo estaban buscando desde la mañana de ese día para llevarlo nuevamente a una residencia de ancianos en el suburbio cercano de Leura. Sin embargo, primero tuvo que estar unas horas en la comisaría local para aclarar lo sucedido aunque no se estimaron consecuencias legales por este episodio.

Luego del lamentable suceso que la familia tuvo que vivir durante la mañana del funeral, la ceremonia de despedida pudo continuar con absoluta normalidad. Todo el incidente se desarrolló durante no más de 30 minutos por lo que el servicio pudo realizarse al mediodía tal como había sido planeado desde un primer momento. Lejos del dramatismo que implicó esta experiencia, la Sra. West aseguró que su difunto cuñado hubiese visto este episodio como algo divertido ya que él solía tener un gran sentido del humor que le permitía observar siempre el lado positivo de las cosas.