Una dominicana investiga la muerte de Cleopatra


La muerte de Cleopatra se ha convertido en un gran misterioLa muerte de Cleopatra se ha convertido en un gran misterio

La dominicana Kathleen Martínez Berry es la única investigadora latinoamericana que lleva adelante desde hace varios años un proyecto de investigación y excavación en tierras egipcias para encontrar a Cleopatra y su amante romano, Marco Antonio.

Investigación sobre la muerte de Cleopatra

Lejos de las leyes y reglamentaciones que su estudio en Abogacía le permitieron conocer, Kathleen ha decidido indagar en el mundo de la arqueología y desafiar con su audacia los hallazgos realizados hasta este momento sobre la tumba de la Reina del Nilo. Con más de siete años de trabajo, esta abogada logró desarrollar una teoría sobre los interrogantes sobre la muerte de Marco Antonio y Cleopatra VII en el año 30 antes de nuestra era.

Interés por la muerte de Cleopatra

El interés de Kathleen por el Antiguo Egipto surgió en el colegio de su ciudad natal en Santo Domingo en donde quedaba fascinada por las clases de historia. A los 15 años y con un futuro por delante, esta pequeña adolescente desafío a un grupo de intelectuales amigos de su padre que consideraban a Cleopatra como una mujer lujuriosa y banal y les aseguró que cuando fuera grande iba a reivindicar la figura de este controvertido personaje. Años más tarde luego de graduarse como Abogada en la Universidad Católica de Santo Domingo, esta joven intrépida decidió cumplir aquel reto y comenzó a investigar sobre esta Reina encontrando una gran fascinación por este personaje.

El gran misterio de la muerte de Cleopatra

La tumba de Cleopatra, al igual que la de importantes faraones del antiguo Egipto, ha sido buscada durante siglos por arqueólogos del mundo entero sin encontrar mayores hallazgos. La versión popular sobre la muerte de Cleopatra asegura que se quitó la vida luego de hacerse picar por una cobra egipcia. Antes de morir habría designado cuál sería el lugar de su entierro junto con su amante Marco Antonio que se había suicidado luego de ser derrotado por Octavio en su lucha por dominar el Imperio Romano.

Hallazgos en la investigación por la muerte de Cleopatra

Para Kathleen la indagación realizada hasta el momento fue hecha en los sitios equivocados por lo que ella abordó una nueva teoría según la cual la muerte de Cleopatra no se trató de un suicidio producto de la tristeza de haber perdido a su amante sino del inicio de un acto religioso que debía ser completado con el entierro de esta Reina en un templo. Luego de 15 años de estudio y lectura sobre la historia de Cleopatra, Kathleen descubrió un posible lugar donde podría estar la Reina del Nilo junto con su querido amado. Sin dudarlo, tomó un avión a Egipto y visitó la ruina de varios templos y la biblioteca de Alejandría.

Para esta abogada el templo Taposiris Magna era el lugar más sagrado en su tiempo y, por lo tanto, este debía ser el sitio donde se decidió sepultar el cuerpo de Cleopatra. Se trata de un templo al límite de Alejandría, es decir, localizado lo suficientemente lejos para evitar que los romanos que estaban tomando el control de la ciudad pudieran saber lo que ocurría allí dentro.

Proyecto de excavación en Egipcio, lugar de muerte de Cleopatra

Con la misma seguridad con la que se tomó el avión hacia Egipcio, Kathleen presentó en el 2005 un proyecto de excavación al Doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto. Se trataba de un reto muy difícil no sólo porque ella era abogada sino porque además nunca habían otorgado a un latinoamericano la posibilidad de excavar en tierra egipcia. Sin embargo, logró que le dieran una licencia de dos meses para demostrar que en el templo Taposiris Magna había túneles, pasadizos y cámaras subterráneas que condujeran a la tumba perdida de Cleopatra y Marco Antonio.

El día anterior a que finalizara este permiso, el equipo de arqueólogos logró ubicar un hueco que conduce hacia dos cámaras subterráneas en disposición norte-sur y lograron así que el Gobierno egipcio les extendiera el permiso. Desde ese momento, en las excavaciones se hallaron la placa de la fundación del templo escrita en jeroglíficos y en idioma griego, una entrada original a 25 metros de profundidad y cámaras subterráneas, monedas con símbolos de los Ptolomeo, objetos con la imagen de Alejandro Magno y Ptolomeo IV, anillos utilizados por las sacerdotisas de Isis, estatuas faraónicas sin cabeza, instrucciones en jeroglíficos, entre otras valiosas piezas.

Luego de 4 años, Kathleen aún persigue su sueño y está convencida de que continuando con las excavaciones y limpiando los túneles va a localizar la tumba de Cleopatra y Marco Antonio. Parece que a pesar de los grandes logros obtenidos, esta abogada no para de generar sorpresas y grandes descubrimientos cautivada por la magia y el enigma de una mujer que marcó un hito en la historia de la humanidad.