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La inquietante crisis funeraria de Venezuela


El sector funerario venezolano atraviesa una grave crisis marcada por la inflación, la inseguridad y la escasez de materiales.

La inseguridad golpea a las funerarias venezolanas

 

Las ceremonias a personas víctimas de homicidio han traído graves consecuencias de seguridad en las funerarias venezolanas.

 

De acuerdo al Observatorio Venezolano de Violencia, en este país el homicidio sigue en una tendencia de constante crecimiento: 24.763 personas murieron por violencia criminal sólo durante el 2013. Estas cifras elevaron la tasa de asesinatos que alcanzó un promedio de 79 por cada 100.000 habitantes. Frente a estos alarmantes datos y los constantes hechos de violencia, la Asociación Profesional de la Industria Funeraria de Venezuela aseguró que cada vez más funerarias del país han decidido no ofrecer sus servicios en caso de que se trate de una muerte violenta ya que las guerras entre bandas no suelen respetar los velatorios ingresando a los mismos con armas y causando la muerte de trabajadores funerarios. 

Siguiendo esta misma línea y frente a una vigilancia que no puede portar armas de fuego para defender al personal y las familias que se encuentran en el negocio, en muchas funerarias se ha optado por tomar algunas medidas preventivas. Por ejemplo, los familiares pueden ingresar a la sala velatoria sólo hasta las 10 p.m. sin permitirles salir en horas de la noche. Además muchos encargados de funerarias han decidido enviar a su personal de seguridad para que hagan rondas de patrullaje durante la madrugada con el objetivo de resguardar los automóviles de los dolientes así como para chequear que no haya actitudes sospechosas en proximidades al velatorio.

 

Incremento de precios y escasez de ataúdes

 

Mientras que los ataúdes subieron sus precios entre un 50% y 70 %, las funerarias venezolanas se ven afectadas por una fuerte caída de su producción.

 

La inseguridad no parece ser el único desafío al que se debe enfrentar el sector funerario de Venezuela… En una economía azotada por la inflación que a tasa anualizada superó el 60%, el incremento notable en los precios de ataúdes que subieron entre 50% y 70% durante el año 2014 es acompañado por la insoslayable caída de la producción en un 50% durante los últimos meses. ¿Las causas de este desabastecimiento? La falta de las láminas producidas por la empresa estatal Siderúrgica del Orinoco, la escasez de telas para forrar los féretros, de pinturas, vidrios, barnices, pegamentos y errajes ha sido el principal motivo de esta limitación en los servicios funerarios mientras que la falta de liquidez de divisas para comprar las materias primas, en particular latón, a las empresas de  Colombia profundizó aún más esta crisis. 

Con un promedio de 50 fábricas de ataúdes en el país y una fuerte demanda de féretros realizados en latón debido a su precio más asequible, muchas de estas empresas se han paralizado mientras que otras están buscando una alternativa para no frenar su producción: la compra de láminas más gruesas, el uso de telas satinas de producción nacional, etc. Con una demanda en aumento debido a las altas tasas de criminalidad, Ramón Ángel López, Presidente de la Asociación de Funerarias del Estado Miranda (Afem), asegura que esta escasez es de extrema gravedad frente a una demanda de urnas que aumentó un 20% mientras que, debido a la incesante inflación, los precios de los ataúdes aumentaron de 2.000 a 5.000 bolívares para los más sencillos mientras que los de mayor lujo se incrementaron hasta 8.000 bolívares.

 

La cremación se convierte en la única opción

 

Los servicios de cremación se convierten en una alternativa para las familias que no desean esperar la entrega de un ataúd.

 

Frente a esta profunda crisis que lleva a una demora de hasta dos o más días para conseguir un ataúd, las funerarias han optado por aconsejar a las familias el servicio de cremación mientras que algunos venezolanos han decidido lidiar con este desabastecimiento prestándose entre sí las cajas funerarias, alquilando una o bien viajando a Colombia para conseguirla. Con los cada vez más costosos funerales, la inseguridad que acecha en los cementerios y la verdadera desidia que viven las familias dolientes, la cremación parece una opción económica, viable y segura para las familias. 

En Venezuela los servicios de cremación sólo son prestados por los cementerios privados. Con una tarifa de 50 dólares para un proceso que tarda unas tres horas, estos cementerios solicitan que la familia anote a su familiar fallecido en una lista de espera que posee una demora de tres días debido a la demanda incesante. A pesar de la verdadera desidia que afrontan las familias frente a un desabastecimiento que no respeta ni a los muertos, el gobierno aún no se ha pronunciado hasta el momento generando una mayor incertidumbre entre los fabricantes y profesionales funerarios que temen por el futuro económico de sus negocios.